Araucaria

Las araucaria son árboles grandes

Imagen – Wikimedia/O.gomez01

Existen coníferas de gran tamaño a lo largo y ancho del planeta, pero las araucaria son, de todas las que se usan en los jardines, unas de las más populares. A pesar de que suelen crecer lento, estas plantas son bonitas desde su juventud. Además, hay que decir algo curioso, y es que son árboles cuyo origen se remonta al período Triásico, es decir, a hace aproximadamente 250 millones de años.

Tienen un porte elegante y majestuoso, hasta el punto de que es muy recomendable plantarlas aisladas para que, cuando maduren, se pueda tener una vista general de ellas y, por consiguiente, se puedan admirar mejor.

¿Dónde crecen las araucaria?

Las araucaria son coníferas de hoja perenne que, si bien antaño crecían tanto en las Américas como en Eurasia, en la actualidad su población se encuentra en América del Sur (para ser más exactos, en Chile, Argentina, Uruguay y Brasil) y en Oceanía.

Son árboles que miden 30 metros o más, con hojas que pueden ser anchas o estrechas dependiendo de la especie, y cuyos frutos son conos que miden unos 10 centímetros.

Tipos de Araucaria

Se cree que hay una treintena de variedades de araucaria, pero son muy pocas las que se cultivan para uso ornamental. Claro que hay motivos para ello: existen coníferas que crecen más rápido, como los pinos, pero déjame decirte que la belleza de unos y otros es diferente. Si quieres tener un jardín que llame la atención por ser único, sin duda es más recomendable tener una araucaria, aunque crezca lento, que un pino u otro árbol común.

Por ejemplo, las especies más utilizadas en jardinería son las siguientes:

Araucaria araucana

La Araucaria es un árbol alto

Imagen – Wikimedia/Vswitchs

Recibe los nombres comunes de pino araucaria o pehuén, y es una especie autóctona de la Patagonia argentina. En estado adulto mide unos 50 metros de altura y su copa ramifica a varios metros de distancia del suelo. Tiene una esperanza de vida de unos 1000 años, y además resiste las heladas moderadas.

Araucaria bidwillii

La araucaria es una conífera de lento crecimiento

Imagen – Wikimedia/John Tann

Se trata de la araucaria australiana, un árbol nativo de Queensland (Australia) al que se le conoce como pino bunya. Su tronco es recto y puede medir unos 40 metros de altura. La copa es muy irregular, de porte casi piramidal en su parte superior. Las hojas son verdes y soportan la nieve. Puede crecer en climas frescos, con temperaturas de hasta los -12ºC.

Araucaria columnaris

La araucaria vive muchos años

La Araucaria columnaris es la que está señalada con una flecha.

Es la araucaria de porte columnar, o araucaria columnar. Se llama también pino de Hook, aunque no está emparentado con las pináceas. Puede medir unos 60 metros de altura, y como se puede sospechar por su nombre, tiene una copa estrecha. Es una especie endémica de Nueva Caledonia, y hoy en día se cultiva mucho en las regiones templadas con temperaturas invernales suaves.

Araucaria cunninghamii

Las araucarias son árboles de tipo conífera

Imagen – Wikimedia/Juan Carlos López Almansa

En lenguaje popular, a esta conífera se la conoce como araucaria australiana o araucaria de Australia. Su tronco se alza hasta los 60 metros de altura, y con el tiempo va desarrollando una copa piramidal. No le perjudica el frío, pero teme las heladas fuertes.

Araucaria heterophylla

Vista de la Araucaria heterophylla

Imagen procedente de Wikimedia/bertknot

La Araucaria heterophylla es la que anteriormente se llamaba araucaria excelsa, y la que recibe el nombre de pino de pisos por su característica copa. Es originaria de la isla Norfolk (Australia) que puede medir unos 50 metros de altura. Se suele usar mucho como árbol de interior, una práctica no del todo recomendada ya que necesita mucha luz. Vive bien en las regiones tropicales y en las templadas con inviernos suaves.

¿Cómo se cuida una araucaria?

La araucaria es una conífera a la que se le han de proporcionar pocos cuidados. No podemos decir que sea una planta todo terreno, pero tampoco es excesivamente difícil de mantener. Si has comprado un ejemplar, ahora vamos a decirte qué has de hacer para que esté bonito:

Para empezar, hay que tener en cuenta de que es una conífera que puede superar la altura de la casa, y que necesita mucha luz, así que lo que tenemos que hacer es ponerla al aire libre. Lo ideal es que se plante en el jardín lo antes posible, en un suelo rico y bien drenado, pero también podemos optar por cultivar a la araucaria en una maceta la cual llenaremos con sustrato preparado para plantas verdes (en venta aquí) durante unos años.

Si hablamos del riego, la araucaria se debe regar solo en el caso de que no llueva y la tierra permanezca seca durante mucho tiempo. Además, si está en el suelo, a medida que va creciendo irá cogiendo fuerza, se irá aclimatando cada vez más y no necesitará que la reguemos con frecuencia. Pero mientras llega ese día, es aconsejable echarle agua con regularidad, a lo largo de todo el año, pero sobre todo en verano.

Asimismo, es aconsejable abonarla durante su temporada de crecimiento. Esta coincide con los meses cálidos del año, ya que el frío la ralentiza. Y, ¿qué usar? Pues por ejemplo abonos naturales de origen animal, como el estiércol o el guano.

Como has podido ver, las araucarias son árboles muy bonitos.


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