Laurel (Laurus nobilis)

El laurel es un árbol perennifolio

Imagen – Wikimedia/Marija Gajić

El laurel es una planta arbórea, pero se cultiva tanto como arbusto que a menudo se suele clasificar como tal, y no como árbol. Pero en un blog como este, no podíamos olvidarnos de él. Y es que, además, es muy resistente a la sequía, por lo que resulta ideal para tener en jardines de bajo mantenimiento.

Aguanta muy bien las temperaturas altas, el sol directo, y los suelos pobres; de ahí que crezca sin problemas en casi cualquier sitio. Por si fuera poco, tiene muchos usos, tanto ornamentales como culinarios.

Origen y características del laurel

El laurel o lauro es un árbol perennifolio que crece en la región mediterránea. Su nombre científico es Laurus nobilis, y pertenece a la familia Lauraceae. Crece hasta alcanzar una altura de entre 5 y 10 metros, con un tronco más o menos recto cuya corteza es grisácea. La copa es redondeada, muy densa, y mide unos 3 metros de ancho. Las hojas son lanceoladas, verdes y coriáceas. Tienen un nervio principal que va desde la base hasta la punta. Además, es bastante fácil ver los poros si te acercas, y ya ni digamos con una lupa.

Durante la primavera produce florecillas amarillentas en racimos pequeños. El fruto es una baya de unos 10-15 milímetros que empieza siendo de color verde y termina siendo de color oscuro, casi negro. En su interior contiene una única semilla de más o menos el mismo tamaño.

Usos del laurel

El laurel es un árbol que resiste la sequía

Como decíamos al principio, es una planta que tiene varios usos. Vamos a verlos:

  • Planta ornamental: en un jardín se utiliza como seto, sea mediano o alto; como ejemplar solitario; o incluso en maceta si se va podando.
  • Culinario: sus hojas se usan como condimento en muchas recetas. Además, tienen beneficios para la salud.
  • Madera: es muy dura, y se utiliza para fabricar marcos.

¿Cuáles son los beneficios?

Las hojas se usan básicamente como un tónico estomacal. Ayuda a abrir el apetito, pero también a hacer la digestión. Aparte, es colagogo y carminativo. Por otro lado, el aceite esencial que se extrae de los frutos es usado para las inflamaciones.

¿Cuáles son los cuidados del laurel?

El lauro es una planta que no necesita de muchos cuidados. Sin embargo, como toda planta que se precie requiere que se ponga en el sitio adecuado para que pueda crecer correctamente. Así pues, vamos a ver cómo se ha de mantener:

Ubicación

Es un árbol que tiene que estar en el exterior, en un rincón donde le dé el sol de manera directa durante todo el día. Es importante que, en caso de tenerlo en el suelo, se le busque una zona un poco alejada de donde haya tuberías; de hecho, lo más aconsejable es que se plante a una distancia de, como mínimo, cuatro metros de estas.

Tierra o sustrato

  • Jardín: el laurel crece en suelos neutros y alcalinos. No tiene problemas en suelos pobres en nutrientes.
  • Maceta: si se tiene en maceta, ha de cultivarse con sustrato universal (en venta aquí) que lleve perlita; en caso de que no lleve, será muy recomendable mezclarlo con un 30% de este último sustrato pues es importante que el drenaje sea bueno. Por este motivo, también se ha de plantar en una maceta con agujeros en su base, y sin plato.

Riego

Las flores del laurel son amarillas

Dependerá de si se tiene en maceta o en el jardín. En maceta, se tiene que regar de vez en cuando, ya que la tierra se seca rápido y las raíces tienen unas evidentes limitaciones de espacio, de modo que solo pueden absorber el agua que tienen en el recipiente. Pero se ha de tener en cuenta que no soportan el exceso de humedad, por lo que se regará unas dos veces a la semana en verano, y menos el resto del año.

En caso de tenerlo en el jardín, solo se ha de regar una o dos veces por semana. Incluso si en tu zona caen un mínimo de 350mm de precipitación al año, a partir del segundo podrás espaciar más y más los riegos hasta suprimirlos totalmente.

Abonado

El abonado es aconsejable si está en maceta. Un abono como el guano, en forma líquida (en venta aquí), estimulará el crecimiento y conseguirá que crezca mucho mejor, más sano.

Si se tiene en el jardín, no será necesario. Pero por supuesto puedes echarle, en primavera y verano, un poco de mantillo (en venta aquí), o compost por ejemplo.

Multiplicación

Los frutos del laurel son negros

Imagen – Wikimedia/SABENCIA Bertu Ordiales

El Laurus nobilis se multiplica por semillas. Pueden sembrarse recién recolectadas, hacia el otoño, en macetas o bandejas forestales con tierra para semilleros. Si se ponen expuestas al sol o en semisombra, germinarán a lo largo de la primavera.

Trasplante

Se trasplantará en primavera. Si está en maceta, se hará cada 2 o 3 años.

Plagas

Le afectan tres: cochinillas, pulgones y Psila. Los síntomas son:

  • Cochinillas: es su principal enemigo. Afean mucho las hojas, y además secretan una melaza que atrae al hongo negrilla. No lo matan, pero sí que lo debilitan. Lo mejor es hacer tratamientos preventivos a finales del invierno, con tierra de diatomeas (en venta aquí).
  • Pulgones: al igual que las anteriores, ellos también se alimentan de la savia de las hojas, así como de las flores. Pueden eliminarse con tierra de diatomeas, o con un insecticida anti-pulgones (en venta aquí).
  • Psila: hacen que las hojas se deformen a medida que van alimentándose de ellas. No se deja ver ya que no permanece en la misma hoja mucho tiempo. Se puede tratar con insecticidas piretroides.

Enfermedades

Las enfermedades del laurel son: fumagina o negrilla, marchitez, bacteriosis, y pudrición de las raíces. Sepamos cuáles son los síntomas:

  • Fumagina: es un hongo que cubre las hojas de una sustancia negruzca. Causa daños estéticos más que nada, y siempre aparece cuando hay una plaga de cochinillas, pulgones y/o mosca blanca. Si se elimina la plaga, el hongo desaparecerá.
  • Bacteriosis: las infecciones bacterianas del laurel son causadas por Pseudomonas. Causan la aparición de manchas moteadas en las hojas, chancros y heridas. Se trata con cobre.
  • Marchitez: está causada por la Xylella fastidiosa, una bacteria. Los síntomas son: decaimiento general, hojas cloróticas, y secado de hojas y ramas. En fases tempranas, se puede cortar las partes afectadas y sellar con pasta cicatrizante, pero lamentablemente suele ser fatal.
  • Pudrición de las raíces: ocurre cuando la tierra no es capaz de filtrar rápido el agua, o cuando la planta se riega demasiado. Se trata mejorando las características de la tierra, mezclándola con perlita por ejemplo, y regando de vez en cuando.

Rusticidad

El laurel resiste hasta los -7ºC.

¿Dónde comprar laurel?

El laurel es un árbol de jardín

Imagen – Wikimedia/Marija Gajić

Si quieres, puedes conseguir tu ejemplar desde aquí.

¿Qué te ha parecido este árbol?


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