¿Cómo cuidar los árboles con abono orgánico?

Los árboles necesitan abonos

Los árboles, además de agua necesitan nutrientes para poder crecer. Sus raíces son las encargadas de ir en busca de esa comida, pero si no logran encontrarla, las plantas empezarán a tener serios problemas: las hojas se irán secando hasta caer, y si tienen frutos, estos no llegarán a madurar.

Por suerte, podemos ayudarles echándoles algún tipo de abono orgánico. Este, a diferencia de los compuestos o químicos, no solo pueden cubrir las necesidades nutricionales de nuestros árboles, sino que además contribuirán a mejorar las propiedades del suelo en el que crecen aumentando su fertilidad.

¿Qué es un abono orgánico?

El estiércol de caballo es muy útil

Millones de años antes de que los humanos comenzáramos a fabricar abonos compuestos (químicos), las raíces de los árboles ya habían perfeccionado su técnica de búsqueda y absorción de los nutrientes. Tanto si viven en un campo abierto como en un bosque, siempre tienen cerca materia orgánica en descomposición: otras plantas, excrementos, y aunque puede sonar un poco cruel, también cuerpos de animales.

A medida que toda esta materia orgánica o, como también se puede llamar, abono orgánico, se va descomponiendo, libera nutrientes que van a la tierra. Una vez allí, en cuanto llueve las raíces pueden realizar su función: absorberlos y enviarlos rápidamente al resto de la planta. De este modo, ella podrá crecer, florecer, y lo que es más importante: fructificar.

Tipos de abonos orgánicos

Los abonos orgánicos se pueden clasificar en tres grupos: sólidos, líquidos y abono verde:

Abonos sólidos

En jardinería son los que más se usan, por ser fáciles de manipular y por tener, en general, una eficacia algo mayor. En este grupo encontramos el humus de lombriz, el compost, el estiércol, el guano (excrementos de aves marinas o de murciélagos) o el bokashi (es el resultado de la fermentación de una serie de materiales secos mezclados).

Abonos líquidos

Dentro de los abonos líquidos tenemos el purín, el biol, el abono extracto de algas, o incluso el guano en forma líquida. Son muy interesantes cuando se quieren abonar árboles que están en macetas, ya que te permite tenerlos sanos sin modificar las características del sustrato.

Abono verde

Como abono verde solo hay una cosa: plantas. Lo que se hace es sembrar semillas de leguminosas (que son ricas en nitrógeno) o forrajeras, dejarlas crecer, y poco antes de que florezcan se cortan, se trocean y por último se entierran en el suelo para que se descompongan, abonando así a los cultivos.

¿Cómo cuidar los árboles con este tipo de abono?

El abono orgánico es ideal para abonar los árboles

Si queremos tener árboles que gocen de buena salud, es muy recomendable abonarlos con abonos orgánicos durante todo el año. Pero eso sí, será durante su época de crecimiento, la cual suele coincidir con los meses de primavera y verano, cuando más los van a necesitar pues será cuando más energía consuman.

Ahora bien, ¿cada cuánto exactamente? Pues eso va a depender del tipo de abono que vayamos a usar. Por ejemplo, si optas por usar algún abono orgánico líquido, tendrás que seguir las indicaciones del envase para que no eches más dosis de la necesaria; si prefieres usar uno sólido, como tarda un tiempo en descomponerse del todo, se echará una vez cada 15 o 30 días más o menos (en invierno hay que dejar pasar algunos días más, puesto que tardará más en deshacerse).

Después de abonar, no dudes en regar los árboles para que su sistema radicular pueda empezar cuanto antes a disponer de esos nutrientes.

Espero que con estas nociones básicas sobre el abonado de árboles tus plantas puedan estar más bonitas que nunca.

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