Taray (Tamarix gallica)

Las flores del taray son rosas

Imagen – Wikimedia/Krzysztof Ziarnek, Kenraiz

El taray es un árbol que podemos cultivar en todo tipo de jardines, tanto si son pequeños como si por el contrario son grandes. Incluso sería un buen candidato para plantar en una maceta grande, si se le va podando regularmente.

Su mantenimiento es relativamente bajo. Soporta muy bien las altas temperaturas y la sequía. Y por si fuera poco no le perjudica el viento marino.

¿Cómo es el árbol de taray?

El taray florece en primavera

Imagen – Wikimedia/Raimundo Pastor

El taray, cuyo nombre científico es Tamarix gallica, es un árbol caducifolio originario de la región mediterránea. Tiene un crecimiento rápido, y llega a medir 8 metros de altura. Su copa es algo llorona, algo que le da un aspecto muy curioso. Las hojas son muy pequeñas, apenas reducidas a escamas de 1-4 milímetros, de color verde glauco.

Las raíces son largas, al igual que las de todas las especies del género. Es una planta capaz de sobrevivir a un incendio, pero también a la sequía. Para ello, extiende sus raíces en busca de agua con el fin de mantenerla con vida. Así, aunque pierda todas su hojas, puede revivir. Ahora bien, precisamente por este motivo no se debe plantar a menos de cinco metros de donde haya tuberías.

¿Cuándo florece el Tamarix?

Suele florecer en primavera, pero todo dependerá de lo frío que haya sido el invierno y del tiempo que pase hasta que las temperaturas se recuperen. Por ejemplo, si ha habido una ola de frío especialmente intensa, si el termómetro no sube rápido es posible que florezca más tarde.

¿Cuáles son los cuidados del taray?

El Tamarix gallica es un árbol que con unos mínimos cuidados va a estar bien. No se le conocen plagas ni enfermedades, aunque como todo ser vivo, el riesgo de que termine con alguna puede aumentar si por ejemplo recibe más agua de la que realmente necesita.

Por consiguiente, cuando vayas a adquirir un ejemplar tienes que saber lo que vamos a explicar ahora:

Ubicación

¿Dónde colocar al taray? En el exterior, y en un lugar donde le dé el sol, siendo muy recomendable que sea así durante todo el día. Puede estar en semisombra, recibiendo unas horas de luz directa y luego sombra, pero es mejor que crezca al sol para conseguir una floración más llamativa.

Como adelantábamos antes, sus raíces son muy largas. Esto se ha de tener en cuenta cuando se vaya a plantar en el jardín. De modo que no sería aconsejable ponerlo cerca de donde pasen tuberías ni de pavimentos blandos.

Tierra

El taray es un árbol caducifolio

  • Jardín: no es especialmente exigente. Crece en suelos ligeros, bien drenados. Tampoco le sienta mal el suelo marino; de hecho, es frecuente verlo en los paseos de la costa mediterránea, no muy lejos de las playas.
  • Maceta: si se tiene en maceta se puede usar sustrato de cultivo universal. En caso de que no lleve perlita, lo mezclaremos con el sustrato, en una proporción de 7:3 (siete partes de sustrato por tres de perlita).

Riego

La frecuencia de riego variará a lo largo del año, y también de la vida del árbol. Y es que si está en el jardín, plantado en el suelo, tan solo hay que regar unas 2 veces a la semana durante el verano. Si llueve regularmente, cayendo un mínimo de 350 mm de precipitación al año, a partir del segundo año ya no hará falta regar.

Pero la cosa cambia si va a estar en maceta. Mientras esté plantado en una, habrá que regar un par de veces por semana en verano, y una vez por semana el resto del año.

Abonado

El abonado se puede hacer en primavera y en verano. No es que sea vital, pero sí se recomienda si el taray está en maceta. ¿Cuál usar? Estiércol de animales herbívoros como el de vaca, compost, guano (en venta aquí), extracto de algas, mantillo.

Si lo preferimos, podremos optar por fertilizantes, cuya eficacia es rápida, como por ejemplo uno para plantas verdes o el universal. Eso sí, hay que seguir las indicaciones de uso.

Multiplicación

El taray se reproduce por semillas, esquejes y acodos a lo largo de la primavera.

  • Semillas: son muy pequeñas, por ello se tienen que sembrar nada más obtenerlas, en macetas con tierra para semilleros (en venta aquí) colocadas a pleno sol. Si va todo bien y germinan, lo harán en un mes más o menos.
  • Esquejes: es más rápido y fácil por esquejes, puesto que una vez que se toma la rama, se impregna con hormonas de enraizamiento (en venta aquí) y luego se planta en una maceta con sustrato de cultivo (en venta aquí). Tarda un par de semanas en empezar a echar raíces.
  • Acodo: se puede hacer el acodo simple, conocido como acodo subterráneo. Consiste en realizar un corte en la cara de una rama larga, baja y flexible que vaya a estar un poco enterrada, y luego sujetarla con una horquilla.

Poda

La poda del Tamarix gallica se realiza a finales del invierno. Pero no es necesaria realmente. Tan solo hay que quitar aquellas ramas que estén rotas o secas.

Rusticidad

Es un árbol que resiste hasta los -12ºC.

Las flores del taray son pequeñas

Imagen – Wikimedia/Javier martinlo

¿Qué te parece el Tamarix gallica o taray?


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