Prunus serrulata

Flores de cerezo japonés

Si tuviera que decir cuál es el árbol de origen asiático que más popular se ha vuelto en los últimos tiempos, aparte del arce japonés, sin duda diría el Prunus serrulata. ¿Por qué? Porque es una planta que está bonita todo el año, sí, incluso en invierno cuando no tiene hojas.

Produce flores cuya belleza hace que cualquier jardín o patio se vea espectacular, y eso por no hablar del cambio de color que experimentan sus hojas, pasando del verde primaveral al rojo-anaranjado en otoño.

¿Cuál es el origen y las características del Prunus serrulata?

Cerezo japonés

Se trata de un árbol caducifolio (pierde la hoja en invierno) nativo de Japón, Corea y China, llamado popularmente como cerezo japonés, cerezo de flor japonés, cerezo de flor, cerezo oriental y cerezo de Asia Oriental. Aunque su nombre científico más utilizado y por el que se conoce más es Prunus serrulata, también se acepta Cerasus serrulata var. ‘serrrulata’ ya que:

  • Prunus: es el género al que pertenece.
  • Cerasus: el subgénero.
  • serrulata: la variedad.

Hablando de sus características, hay que saber que alcanza una altura de unos 10 metros, con un tronco más o menos recto (puede inclinarse con el paso de los años) y una copa densa, casi semiesférica. Las hojas son alternas, con forma ovada-lanceolada, tienen el margen aserrado y miden unos 5-13cm de largo por 2,5-6,5cm de ancho.

Las flores brotan en primavera, en grupos racimosos mientras surgen las hojas, y son de color desde blanco a rosado. El fruto es una drupa globosa de color negro de 8 a 10mm de diámetro.

¿Qué usos se le da?

Prunus serrulata en otoño
Imagen procedente de Wikimedia/Liné1

El cerezo japonés se utiliza como árbol ornamental. Es una planta estupenda que puede tenerse como ejemplar aislado, en grupos o alineaciones. Además, se puede trabajar como bonsái.

¿Cuáles son los cuidados del Prunus serrulata?

Cerezo de flor

Si te animas a adquirir uno, es importante que tengas en cuenta que se ha de poner en el exterior, a pleno sol o en un lugar donde reciba un mínimo de 5 horas de luz directa. No tiene raíces invasivas, pero como toda planta que se precie necesita su espacio, por lo que no te aconsejo plantarlo a una distancia inferior a 5 metros de muros, paredes, etc.

El suelo debe ser rico en materia orgánica, preferentemente ligeramente ácidos (pH de 5-6)., aunque tolera los calizos. Eso sí, en cualquier caso, esa tierra tiene que ser capaz de absorber y filtrar rápidamente el agua, pues el cerezo japonés no tolera los encharcamientos. Por este mismo motivo, si quieres tenerlo en maceta, es aconsejable usar sustratos como akadama mezclada con un 30% de kiryuzuna, o sustrato universal mezclado con un 40% de perlita.

Por otra parte, el riego será de moderado a frecuente. En principio y dependiendo del clima, se regará una media de 4 veces a la semana en verano, y unas 2 a la semana el resto del año. Durante la temporada cálida es muy recomendable abonarlo con abonos orgánicos, como el guano o el mantillo por ejemplo.

Resiste heladas de hasta los -18ºC, pero no puede vivir en climas tropicales.

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