Prunus cerasifera

El Prunus pissardi tiene flores rosadas

Imagen – Flickr/Salomé Bielsa

El Prunus cerasifera es un árbol que puede considerarse tanto ornamental como frutal, si bien se utiliza mucho más como planta de jardín. No crece mucho, por lo que es muy recomendable para terrenos reducidos, y tampoco tiene raíces invasivas.

Durante la primavera sus innumerables flores brotan alegres de las ramas, un poco antes de que lo hagan las hojas o justo al mismo tiempo. Así, ofrece alimento a los insectos polinizadores en cuanto el frío deja paso a las temperaturas agradables de esta estación.

Origen y características del Prunus cerasifera

El Prunus cerasifera tiene flores blancas

Se trata de un árbol caducifolio originario del centro y este de Europa, y del centro y sudoeste de Asia cuyo nombre científico es Prunus cerasifera. Popularmente recibe otros nombres, como ciruelo de jardín, ciruelo rojo, ciruelo mirobolano y ciruelo-cerezo. Su altura máxima es de 15 metros, aunque en cultivo es difícil encontrar ejemplares que superen los 8 metros.

La copa es más bien estrecha de joven, pero a medida que va creciendo se va abriendo hasta medir unos 3-4 metros. Las hojas son verdes en la especie tipo, pero en la variedad Prunus cerasifera var atropurpurea son, como su nombre indica, de color púrpura.

Como comentábamos, florece en primavera. De hecho, se cree que es uno de los primeros que tenemos en Europa en animarse. Las flores son blancas o rosas, tienen cinco pétalos, y miden unos 2 centímetros de diámetro. El fruto es una drupa de unos 3 centímetros de diámetro, con la piel amarilla o roja, y comestible en cuanto madura en otoño.

Usos del ciruelo de jardín

El Prunus cerasifera tiene usos muy interesantes, tanto en el jardín como en la cocina. Veamos cuáles son:

  • Ornamental: es un árbol que queda muy bien en todo tipo de jardines, por ejemplo a ambos lados de un camino, en setos altos o en grupos. Si se escogen variedades de hojas púrpuras, estas son ideales para dar color a un jardín en el que predomina el verde.
  • Comestible: la fruta se puede consumir fresca, recién cogida del árbol; o bien en forma de mermelada.

Cuidados del Prunus cerasifera

El ciruelo de jardín es una planta muy fácil de cuidar. A mí por ejemplo me ha sorprendido mucho, ya que en mi zona aparte del almendro (Prunus dulcis) y del laurel cerezo (Prunus laurocerassus), cuesta encontrar una especie de Prunus que viva realmente bien. Así que, desde ya, la recomiendo para todos aquellos que tengan un jardín en una región templada, aunque estén en el mediterráneo.

Ubicación

El ciruelo rojo es una planta caducifolia

Exterior, y a pleno sol. Es necesario que esté al aire libre, en una zona en el que tenga espacio suficiente para desarrollarse. Si queremos que dé sombra a un camino, es interesante plantarlo a un metro de este para que, cuando crezca lo suficiente, cumpla con nuestro propósito.

Tierra

La tierra tiene que ser fértil. Además es importante que tenga buen drenaje puesto que el exceso de agua puede asfixiar a las raíces, y por consiguiente, causar problemas muy serios al resto de la planta. Tolera prácticamente todo tipo de suelos, incluyendo los alcalinos-arcillosos, de modo que por esto no tendrás que preocuparte.

En el caso de que vayas a tenerlo en maceta, primero decirte que es una planta que puede estar poco en un recipiente, a menos que se pode y se tenga como arbusto. Pero si lo tienes así, has de usar sustrato de cultivo universal mezclado con un 30% de perlita (en venta aquí).

Riego

Hay que regar al Prunus cerasifera de tanto en cuando. Durante la primavera es aconsejable regar una vez por semana si es una estación seca, y en verano pasar a dos o incluso tres veces/semana si en nuestra zona llueve poco o nada y las temperaturas superan los 30 grados centígrados.

Abonado

Durante los meses cálidos, y dado que estará creciendo, se puede abonar. Por ejemplo, le vendrá muy bien mantillo (en venta aquí) o estiércol si está plantado en el suelo, pero en el caso de que lo tengamos en maceta será mejor usar abonos líquidos. Además, se deben de seguir las indicaciones de uso con el fin de no correr riesgos innecesarios.

Época de plantación

El ciruelo de jardín se planta en el suelo o en una maceta en primavera. Lo ideal es hacerlo antes de que florezca para que no se interrumpa dicha floración, pero si ya tiene flores, se podrá trasplantar pero teniendo mucho cuidado de no manipular las raíces.

Asimismo es importante que no se extraiga de su maceta si no se le salen las raíces por los agujeros de drenaje, o si lleva menos de tres años en la misma, puesto que esto significará que no ha enraizado bien todavía.

Multiplicación

Los frutos del Prunus cerasifera son comestibles

Imagen – Wikimedia/FotoosVanRobin

Se multiplica por semillas en otoño/invierno y esquejes a finales del invierno. Sepamos cómo:

  • Semillas: como tienen que pasar frío antes de germinar, lo ideal es sembrarlas ya en otoño o en invierno, en una bandeja de semillero forestal o en macetas con sustrato universal. Se pondrán una o dos, separadas entre sí, y se enterrarán con un poco de sustrato. Luego, se pondrá el semillero en el exterior, a pleno sol, y se irá regando con el fin de mantener el sustrato húmedo. Germinarán a lo largo de la primavera.
  • Esquejes: se toman ramas semileñosas de unos 40 centímetros de largo, y se impregna su base con hormonas de enraizamiento (en venta aquí). Después, se plantan en macetas con vermiculita por ejemplo, que es un sustrato que mantiene bien la humedad al mismo tiempo que facilita el paso del agua. Por último, se riega y se coloca en el exterior, en semisombra. Hay que rociarlo con agua una vez al día para que no se deshidrate, pero en unas dos semanas empezará a brotar.

Plagas y enfermedades del ciruelo de jardín

Las plagas que suelen atacarlo son: cochinillas y pulgones. Estos se pueden tratar con tierra de diatomeas (en venta aquí), ya que es un insecticida natural. Pero hay otros animales que también pueden causarle algún daño, y esos son los conejos al roer los troncos. Para evitarlo, puede ser interesante protegerlo con tela metálica.

Por último, aunque no son una plaga en absoluto, tenemos a los pájaros, que se comen los frutos.

Si hablamos de las enfermedades, son básicamente tres: roya, oídio y lepra o abolladura de las hojas. Todas ellas las transmite un hongo, de modo que si vemos una especie de polvo blanquecino o grisáceo en las hojas, o si las hojas aparecen deformes, amarillas y caen de manera temprana, tendremos que tratarlo con un fungicida a base de cobre (en venta aquí).

Poda

La poda se hará en otoño, cuando se le caigan las hojas. No se aconseja hacerlo a finales del invierno ya que se podría anular la floración y, por consiguiente, también la producción de frutos.

Y aún así, solo hay que eliminar las ramas secas, enfermas o rotas. También se puede recortar las que crezcan mucho.

Rusticidad

Resiste hasta los -18ºC.

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