El Delonix regia es una de las especies de árboles tropicales/subtropicales más populares del mundo, y por motivos que saltan a la vista: su porte, sus magníficas flores, esa copa aparasolada amplia que da una excelente sombra… todo ello hace que sea una planta muy deseada.
Además, su mantenimiento no es difícil, siempre que el clima acompañe, algo que tiene en común con todos sus parientes: los miembros de la familia botánica Fabaceae, o en lenguaje popular, las leguminosas.
¿Cuál es su origen y sus características?

Este fantástico árbol es originario de Madagascar, concretamente de la selva seca, situada en el norte y en el margen de la mitad oeste de la isla, donde se encuentra en peligro de extinción por pérdida de hábitat. Es muy conocido por los nombres flamboyan o flamboyán, flamboyant, chivato, tabachín, malinche, ponciana o acacia (pero no confundir con los árboles del género Acacia). Fue descrito por Wenceslas Bojer y William Jackson Hooker y publicado en Flora Telluriana en los años 1836-7.
Su ritmo de crecimiento es rápido, alcanzando una altura de hasta 12 metros en cuestión de pocos años (en condiciones apropiadas, crece a un ritmo de 1 metro por año más o menos). Tiene una copa abierta, aparasolada, formada por ramas muy ramificadas de las que brotan hojas de 30 a 50cm de largo compuestas por 20 a 40 pares de folíolos o pinnas de color verde, los cuales se dividen a su vez por unos 10-20 pares de pinnas secundarias más pequeñas.
Florece en primavera, produciendo un gran número de flores grandes, de hasta 8cm de longitud, con cuatro pétalos normalmente rojos, o amarillos en la variedad Delonix regia var. flavida. Los frutos son legumbres leñosas de color castaño oscuro, cuya longitud es de hasta 60cm y su ancho de 5cm. En su interior contiene semillas marrones ovaladas, coriáceas, de menos de 1cm de largo.
¿Qué usos tiene?
Delonix regia var. flavida // Imagen procedente de Flickr/jemasmith
El Delonix regia es una planta que se utiliza más que nada como ornamental, en jardines amplios. Plantado como ejemplar aislado es una maravilla. Pero también hay que decir que se puede hacer bonsái, si bien una vez así es raro que florezca.
Asimismo, en México se utiliza también como medicinal: la corteza aplicada macerada para aliviar el dolor del reuma, y la cocción de las flores tomada vía oral para tratar la tos y el asma.
¿Qué cuidados necesita para vivir?

Esta es la pregunta que seguramente muchos se hagan, sobretodo los que no viven en climas demasiado cálidos . Yo misma me la hice una vez, bueno, varias en realidad. Y es que para que esta fantástica planta pueda crecer bien, con salud, necesita climas sin heladas. Sol, agua, y mucho espacio.
Sus raíces son invasivas, y su copa al ser ancha »nos obliga» a plantarlo a una distancia de unos diez metros de paredes, muros, celosías, tuberías y demás. Si no se dispone de tanto sitio, se podría tener en macetas (macetones) por muchos años, recortando sus ramas, pero lo cierto es que no es un árbol al que se recomiende podar, pues no suele quedar bien.
La tierra o el sustrato han de ser fértiles, bon buen drenaje, y como decíamos, ha de mantenerse húmeda… pero sin llegar al extremo. Lo ideal es regar unas 4 veces por semana en verano y unas 2 a la semana el resto del año, y aprovechar para abonarlo durante toda la temporada cálida con guano en forma líquida por ejemplo, o compost.
Se multiplica muy fácilmente por semillas, si estas son sometidas al choque térmico (1 segundo en agua hirviendo y 24 horas en agua a temperatura ambiente). Por desgracia, si la temperatura baja de los 10 grados centígrados pierde las hojas, y si se producen heladas de -2ºC o más sufre daños irreversibles.