Cornejo de Kousa (Cornus kousa)

El Cornus kousa es un árbol caducifolio

Imagen – Wikimedia/Jean-Pol GRANDMONT

Los cornejos son un conjunto de plantas que se caracterizan por tener flores de cuatro brácteas (falsos pétalos), grandes y blancas o rosas, además un magnífico color otoñal. Pero dado que este es un blog sobre árboles, vamos a hablarte del Cornus kousa, para mí una de las especies más decorativas, pero también más delicadas cuando el clima no le es favorable del todo.

Así que, ¿cuáles son las necesidades de este cornejo? ¿Cómo podemos decorar un jardín con él? ¿Es posible mantenerlo en maceta? Estas y tras preguntas las resolveremos a continuación.

Origen y características del Cornus kousa

El Cornus kousa es un árbol mediano

Imagen – Wikimedia/Famartin

El cornejo de Kousa es un árbol caducifolio originario del este de Asia, para ser más exactos, de Japón, China y Corea. Alcanza una altura de entre 8 y 12 metros, y con el tiempo desarrolla una copa redondeada y ancha, llegando a medir unos 4 metros. Sus hojas son simples, de unos 10 centímetros de largo, y verdes aunque pasan a ser anaranjadas y/o rojizas en otoño.

Florece a lo largo de la primavera. De sus ramas brotan un gran número de flores blancas que miden aproximadamente 4 centímetros de ancho. Y una vez que son polinizadas, maduran los frutos, que son bayas rosas de unos 3 centímetros. Estas son comestibles, y se pueden cosechar a finales del verano o en otoño.

¿Para qué se usa?

Nuestro protagonista tiene varios usos, los cuales son:

  • Ornamental: bien sea como ejemplar aislado o en grupos, es un árbol que embellece mucho un jardín, y además lo hace durante prácticamente todo el año, primero llenándose de flores en primavera, y luego volviéndose rojo en otoño.
    • Bonsai: todos los cornejos son plantas que se trabajan como bonsai. Resisten A diferencia de otros árboles con flor vistosa, como el flamboyan por ejemplo, ellos florecen sin problemas cuando se cultivan en bandejas de bonsái.
  • Comestible: sus bayas se utilizan para hacer vino.

¿Cómo cuidar del cornejo de Kousa?

Si quieres disfrutar de un Cornus kousa, primero has de tener en cuenta sus necesidades:

  • Clima adecuado: templado; es decir, con temperaturas suaves en primavera y hasta el otoño, y con heladas y nevadas moderadas en invierno. Asimismo, la humedad ambiental debe ser alta, ya que sufre mucho cuando es baja (las hojas se deshidratan).
  • Suelo: ácido o ligeramente ácido (ha de tener un pH entre 4 y 6.5), rico en materia orgánica y con un excelente drenaje. Es un árbol que no tolera el exceso de agua en sus raíces.
  • Lluvias: se han de registrar a lo largo de todo el año.

Y ahora vamos a ver cómo cuidarlo:

Ubicación

El cornejo de Kousa tiene flores blancas

Imagen – Wikimedia/Famartin

Se ha de poner en el exterior, pero ¿en un lugar soleado o en sombra? Dependerá mucho del clima: si es templado con veranos suaves e inviernos fríos, se puede exponer al sol si la humedad ambiental es alta. Por otro lado, si es templado cálido, con temperaturas por encima de los 35ºC en verano y con heladas muy débiles en invierno, como es el que hay en varios puntos del litoral mediterráneo por ejemplo, será preferible tenerlo en semi sombra o sombra, al menos durante los meses que haga calor pues el grado de insolación puede ser muy alto y, por consiguiente, las hojas se pueden quemar.

Tierra o sustrato

Como comentábamos, la tierra debe tener un pH entre 4 y 6.5. Además, ha de ser fértil y ligera, ya que si es muy compacta y/o pesada las raíces no crecen bien, e incluso se pueden llegar a asfixiar debido a la mala circulación del aire que hay ese suelo. Por lo tanto, si la tierra que tenemos no es la adecuada, tenemos que mejorarla, bien sea añadiendo turba rubia para acidificarla y/o instalando algún sistema de drenaje. De todas formas, y dado que tolera la poda, si tenemos un suelo arcilloso lo más aconsejable es plantarlo en una maceta, ya que aunque hagamos un agujero grande, más tarde o más temprano las raíces tocarían la tierra original, y entonces empezarían los problemas.

¿Qué sustrato ponerle si va a estar en maceta? Esto es fácil: cualquier tierra específica para plantas ácidas, como esta de Flower, o fibra de coco (en venta aquí). Si vas a trabajarlo como bonsái, te recomendamos mezclar 70% de akadama con un 30% de kanuma.

Riego

El Cornus kousa no resiste la sequía. En el caso de que no llueva, por lo general se debe regar unas 2-3 veces a la semana en verano (es decir, cada 2 o 3 días), y una o dos a la semana el resto del año. Pero esto dependerá mucho del clima, de la ubicación, y de si está en el suelo o en maceta, ya que no se regará con la misma frecuencia en el sur de Mallorca (donde podemos estar hasta seis meses sin ver llover), que en Galicia (donde llueve mucho más seguido que en la isla mediterránea).

Si tienes dudas, te recomendamos comprobar la humedad de la tierra, introduciendo un palo de madera hasta el fondo. En caso de que salga con mucha tierra adherida, significará que no hace falta regar aún. Además, si lo tenemos en maceta, otra forma de saber si hay que regar o no es cogiéndola una vez regada, y de nuevo al cabo de unos días. Como la tierra seca pesa menos que la húmeda, esta diferencia de peso nos servirá de guía.

Abonado

Las hojas del Cornus kousa son verdes

Imagen – Flickr/James St. John

Desde primavera hasta finales del verano se aconseja abonar con abonos como el estiércol de gallina, compost, o guano. Aunque si está en maceta es preferible usar fertilizantes líquidos específicos para plantas ácidas, como este de Battle por ejemplo. Pero eso sí, sigue las instrucciones de uso para que no surjan problemas.

Poda

Si vamos a tenerlo en el jardín, no aconsejo podarlo. Lo bonito de este árbol es su porte, su elegancia. Pero si tiene ramas secas, entonces sí que podemos quitárselas.

La cosa cambia cuando se va a tener en una maceta, ya sea porque no se tiene jardín, porque la tierra no es la adecuada, o porque, simplemente, nos apetece. En este caso, la poda es necesaria. Esta se hará a finales del invierno o en otoño, y consistirá en:

  • Eliminar las ramas secas y rotas.
  • Recortar las que crezcan demasiado.
  • Darle a la copa una forma aovada.

Trasplante

Se hará a finales del invierno, antes de que las yemas empiecen a »hincharse» o poco después. Pero eso sí, solo se sacará de la maceta si ha enraizado bien; es decir, si las raíces salen por los orificios de drenaje y/o si al intentar sacarla, el cepellón sale entero sin desmoronarse.

Multiplicación

El fruto del cornejo de Kousa es una planta preciosa

Imagen – Wikimedia/Raphael Andres

Se multiplica por semillas en invierno, puesto que han de pasar frío antes de germinar, y por esquejes en primavera.

Rusticidad

Resiste las heladas de hasta los -18ºC siempre que no sean tardías, ya que una vez que empieza a mejorar el tiempo enseguida brota, y en caso de haber una bajada brusca de las temperaturas lo pasa mal.

Si está en sombra y no le falta agua, también soportará una ola de calor con valores de hasta los 38ºC si se registran de manera puntual.

El cornejo de Kousa se vuelve rojo en otoño

Imagen – Wikimedia/Famartin

¿Qué te ha parecido el Cornus kousa?


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