¿Cómo reproducir árboles por semillas?

Árbol germinado

No hay nada como ver nacer un árbol. Por mucha experiencia que tengas, es inevitable sonreír cada vez que de una semilla, de esa semilla que tú has estado cuidando desde el momento en el que la recogiste, brota una plántula. Pero hay tantos peligros que debe de afrontar ese nuevo árbol que es muy, muy importante saber cuáles son las medidas que hay que tomar para evitarlos.

Por eso, te voy a explicar cómo reproducir árboles por semillas, ya que lo que se haga antes de que germinen puede determinar si vivirán o por el contrario morirán.

Elige el método de siembra

Semillas germinando

Lo primero que hay que decidir es cómo se van a sembrar. Y no, no me refiero a poner las semillas tumbadas o derechas, sino más bien a si se les va a someter a algún tratamiento pregerminativo o si se van a sembrar directamente.

¿Qué son los tratamientos pregerminativos?

Son muchas las especies de árboles que protegen tan, tan bien a sus semillas que estas a menudo tienen dificultades para germinar en un plazo de tiempo más o menos corto. Cuando se cultivan, interesa someterlas a algún tratamiento para causar pequeñas heridas, invisibles a simple vista, en la piel que protege al ovario.

Hay varios:

  • Escarificación: son tratamientos que ayudan a que las semillas germinen, a menudo mucho más rápido, de lo que lo harían en estado natural. Hay de dos tipos:
    • Choque térmico: consiste en introducir las semillas en un vaso con agua hirviendo 1 segundo -con la ayuda de un colador- e inmediatamente después 24 horas en otro vaso con agua a temperatura ambiente. Este método está especialmente indicado para las semillas de Acacia, Delonix, Albizia, Robinia, Sophora, etc., en definitiva, de los árboles de la familia de las leguminosas o Fabaceae.
    • Papel de lija: se pasa el papel de lija varias veces por un lado de las semillas, y luego se introducen en un vaso con agua a temperatura ambiente para que se hidraten. Al día siguiente se siembran en semillero. Es un método que se puede usar también para las leguminosas.
  • Estratificación artificial: es un tratamiento que trata de emular las condiciones del hábitat propio de los árboles para que sus semillas germinen. Esta puede ser de dos tipos:
    • Estratificación en frío: consiste en sembrar las semillas en un tupperware con, por ejemplo, vermiculita con un poco de cobre o azufre, e introducirlas en la nevera -en la sección de productos lácteos, verduras, etc.- durante 2 a 3 meses a una temperatura de unos 6ºC. Este es un método indicado para todas aquellas especies de climas templados o fríos que se estén cultivando en climas algo cálidos.
    • Estratificación en caliente: es igual al anterior, con la diferencia de que no se introducen en la nevera sino que se ponen cerca de una fuente de calor.
      Otra opción, válido para los árboles propios del desierto, es meterlas en un termo con agua muy caliente (de unos 40ºC) durante uno o dos días. Por ejemplo, los baobabs germinan bastante bien así.
  • Siembra directa: es el método clásico. Consiste en sembrar las semillas directamente en semilleros o en el jardín, aunque tratándose de árboles recomiendo sembrarlos en macetas para llevar un mejor control de su germinación. Este método es útil para las especies autóctonas, y para aquellas que sepamos de antemano que germinan sin problemas.

Utiliza materiales limpios

Los hongos son el principal enemigo de las semillas. Por eso, debes de usar sustratos nuevos y semilleros que estén limpios. Por propia experiencia, recomiendo el uso de sustratos ricos en materia orgánica que faciliten el drenaje rápido del agua, así como las bandejas de semillero forestales. Sembrando dos semillas en cada alvéolo conseguirás que el posterior repicado sea todo un éxito, pues aún y en el caso de que germinen las dos no te será demasiado difícil separarlas.

No te olvides del fungicida

El fungicida se ha de aplicar en cuanto se prepara el semillero, y de forma regular una vez cada semana o cada quince días, dependiendo del tipo de producto que utilices (fungicida en spray, o bien cobre o azufre). Esto es, seguramente, lo más esencial que hay que recordar de todo lo que es la siembra de árboles.

Y es que, en cuando ves los primeros síntomas, como una mancha oscura en el tallo de la plántula, lo normal es que ya sea demasiado tarde y no se pueda hacer nada por salvarla.

Pon el semillero en el lugar adecuado

Árbol joven
Imagen procedente de Wikimedia/Joozwa

Las semillas de árboles tienen que estar un poco enterradas en el semillero, pero también han de estar en un lugar apropiado para ellas. Este lugar va a depender de la especie: por ejemplo, los árboles de climas templados querrán pasar frío en invierno para germinar bien en primavera, y además suelen preferir la semisombra antes que el sol directo; pero los árboles de climas cálidos, como los olivos por ejemplo, querrán por el contrario luz desde el primer día.

En caso de duda, siempre puedes poner el semillero en semisombra y, cuando averigües en qué lugar quieren estar, si hay que hacer cambios, puedes ir acostumbrándolos poco a poco y de forma gradual a esa nueva ubicación.

Mantén el sustrato húmedo

Húmedo, pero no encharcado. Las semillas necesitan humedad para germinar, pero el exceso de agua las pudrirá. Riega cada vez que veas que la tierra se está secando, a ser posible por el método de la bandeja ya que si se riega por arriba se corre el riesgo de sacar las semillas de la tierra.

Otro punto importante es el tipo de agua que se utilice. La mejor de todas es y será la de lluvia, pero cuando no se puede conseguir se opta por la que es apta para consumo humano o la del grifo si es que esa agua no es muy dura. Si siembras árboles acidófilos, como arces japoneses, y el agua que tienes es muy calcárea, puedes bajar el pH, es decir, puedes acidificarla con limón o vinagre. Analiza su pH con un medidor digital o con tiras de pH que encontrarás a la venta en farmacias, pues si baja de 4 tampoco sería bueno.

Y disfruta

El último consejo es el de disfrutar. Tardarán más o menos, pero si las semillas son frescas y las temperaturas las adecuadas, seguro que germinarán con salud.

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