Árbol del pan (Artocarpus altilis)

El árbol del pan es un frutal tropical

Imagen – Flickr/Malcolm Manners

El árbol del pan es un frutal de origen tropical que puede llegar a alcanzar un tamaño muy grande si se encuentra en un lugar donde el clima le permite crecer y si tiene agua suficiente.

No es muy conocido en España todavía, puesto que solo se podría adaptar al clima de algunos puntos del sur de la península y de las Islas Canarias. En el resto del país le costaría mucho, aunque sí que sería interesante tenerlo en interior si entra mucha luz en casa.

¿Cuáles son sus características?

El árbol del pan es una planta perennifolia

Imagen – Wikimedia/Forest & Kim Starr

El árbol de pan puede llegar a los 21 metros de altura como máximo, pero lo normal es que no supere los 15 metros. Las hojas son de color verde oscuro brillante y tienen los nervios de color verde claro. Estas miden entre 20 y 90 centímetros de largo por unos 30-50 centímetros de ancho, y por lo general se mantienen en la planta durante varios meses hasta que son sustituidas por otras nuevas. Ahora bien, si el clima es más bien seco y/o frío, se quedará sin ellas hasta que las condiciones mejores.

Nuestro protagonista es monoico: primero surge la inflorescencia masculina, que es una espiga con forma de cilindro, y después la femenina, que tiene forma redondeada y está cubierta de espinas. Y los frutos cuando maduran pueden ser ovalados, redondo u oblongos, y medir unos 30 centímetros de ancho por 20 centímetros de largo. La carne es de color crema, y tiene la pulpa fibrosa. Puede haber o no semillas, pero en caso de tenerlas has de saber que también son comestibles.

¿Dónde se da el árbol del pan?

Se trata de un árbol perennifolio cuyo nombre científico es Artocarpus altilis. Es originario de las regiones tropicales del Pacífico, aunque hoy en día se cultiva también en América Central y del Sur, África tropical, así como en jardines de otras partes del mundo.

Esto significa que necesita un clima cálido, con temperaturas suaves o algo elevadas, y con una estación lluviosa que debe coincidir con el verano, pues lo pasa mal si se combinan el calor con la falta de agua.

¿Cómo se cultiva el árbol del pan?

Aunque es un árbol que vegeta muy bien en climas tropicales, también se puede dar en las regiones templadas donde los inviernos son cálidos. Por eso, nos interesa que sepas cómo se cuida para que, de esta forma, puedas decidir si tenerlo o no:

¿Dónde ponerlo?

El árbol del pan tiene hojas grandes

Imagen – Wikimedia/Forest & Kim Starr

El árbol del pan se pondrá en el exterior y a pleno sol, excepto si en tu zona los inviernos son fríos, con temperaturas de menos de 0ºC en cuyo caso lo mejor será tenerlo en maceta para poder meterlo dentro de casa cuando llegue el otoño.

Un ejemplar adulto, que lleva años creciendo en el mismo sitio, sí que puede soportar alguna helada de -1ºC pero solo si es muy puntual, y si después la temperatura sube rápido por encima de los 10ºC.

¿Qué tierra necesita?

El Artocarpus altilis vegeta en suelos fértiles, es decir, en aquellos ricos en nutrientes. Puede crecer en suelos arcillosos y en los ácidos, pero es importante que absorban rápidamente el agua para que las raíces no queden encharcadas.

Si va a estar plantado en una maceta, podremos ponerle sustrato universal mezclado con un 30% de perlita (puedes comprarlo aquí) en caso de que no lleve.

¿Cuándo regarlo?

Si se registran un mínimo de 1000mm de precipitaciones, y estas van cayendo a lo largo de todo el año, el riego no será necesario. En caso contrario, sí que tendremos que regarlo para que no pase sed ni lo pase mal.

Lo haremos cada vez que la tierra esté casi seca del todo, y usaremos agua de lluvia si es eso posible. Si no lo es, podremos optar por utilizar agua apta para consumo.

¿Se ha de abonar?

Sí, en primavera y verano. Para ello se utilizarán abonos autorizados para la agricultura ecológica, como el estiércol de animales herbívoros, mantillo (en venta aquí), guano, cáscaras de huevo, compost, entre otros. Pero si está en maceta, aconsejamos usar abonos líquidos para que se absorban mejor.

Plagas y enfermedades del árbol del pan

Es un frutal que resiste bastante bien tanto las plagas como las enfermedades. Pero hay que controlar el riego para que los hongos no lo dañen. Y es que pueden atacarlo el Phytopthora, el Colleotrichum o el Phellinus.

También puede atacarle la mosca de la fruta, la cual en fase larvaria se alimenta de la fruta, haciendo que deje de ser apta para el consumo humano.

¿Cómo se come la fruta del árbol del pan?

El fruto del árbol del pan es comestible

Imagen – Wikimedia/whologwhy

La fruta se tiene que pelar, ya que la parte comestible es la carne y las semillas. Para que resulte más fácil consumirla, lo que también se hace es cortarla a trozos. Su sabor es dulce, y puede comerse como si fuera un postre, o bien como tentempié.

Su valor nutricional por 100 gramos de fruta cruda es el siguiente:

  • Agua: alrededor de 65%
  • Proteínas: 3,8g
  • Hidratos de carbono: 77,3g
  • Grasa: 0,71g
  • Calcio: 24mg
  • Potasio: 352mg
  • Fósforo: 90mg
  • Hierro: 0,96mg
  • Sodio: 7,1mg
  • Vitamina B1: unos 0,10mg
  • Vitamina B2: 0,2mg
  • Vitamina B3: 2,4mg
  • Vitamina C: 22,7mg

¿Qué beneficios tiene?

El árbol del pan se considera medicinal en sus lugares de origen. La corteza por ejemplo la usan para aliviar las cefaleas (dolor de cabeza); la infusión de hojas para reducir la presión arterial, y las raíces para cuidar la piel.

¿Habías oído hablar del árbol del pan?


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