Algarrobo (Ceratonia siliqua)

El algarrobo es un árbol perenne

El algarrobo es un árbol típico de la España mediterránea. Es común encontrarlos en campos abiertos, pero también en muchos huertos tradicionales. El agricultor le ha encontrado usos muy importantes, y nosotros como aficionados a la jardinería también podemos disfrutar de él, de la sombra densa que proporcionan sus ramas y de su valor decorativo que no hace sino que aumentar a medida que envejece.

Además estamos hablando de una planta que sobrevive a la sequía típica del mediterráneo, la cual puede durar con facilidad más o menos seis meses, empezando ya en primavera, así como las inundaciones causadas por las lluvias torrenciales de finales del verano.

¿Qué es el algarrobo?

El algarrobo es un árbol muy resistente

El algarrobo es un árbol perennifolio originario de la cuenca del Mediterráneo. Puede llegar a medir 10 metros de altura si se le da la oportunidad y si crece de forma aislada, aunque cuando se tiene en un jardín lo más habitual es ver ejemplares de, como mucho, 5-6 metros. La copa es redondeada, compuesta por hojas paripinnadas de color verde.

Su tronco se mantiene delgado cuando es joven, pero con el paso de los años puede llegar a medir hasta 60-70 centímetros de grosor aproximadamente. Además, es muy robusto, aunque con el paso de los años tiende a torcerse. Sus raíces son fuertes y largas, llegando extenderse hasta 40 metros del tronco, dos cualidades que les permiten ir en busca y captura del agua subterránea.

Las flores del algarrobo son pequeñas

Imagen – Flickr/S BV

En cuanto a las flores, son pequeñas, sin pétalos, y de color verde claro. Brotan de tallos florales en las ramas viejas, y lo hacen en primavera. Los frutos son las algarrobas, unas vainas duras de color castaño oscuro que llegan a medir unos 30 centímetros. En su interior veremos que contienen una pulpa gomosa que protege a las semillas.

Pues bien, esta pulpa es comestible, de sabor dulce. El »inconveniente» es que empieza a fructificar al cabo de unos 7 años desde la siembra, pero una vez empieza, llega a producir hasta 200 kilos de vainas, las cuales se recolectan a finales del verano.

Su nombre científico es Ceratonia siliqua, pero se conoce mucho más por sus nombres comunes: algarrobo, algarroba común, garrofa, garrofera, algarroba negra, garroba, algarrofín. Es importante diferenciarlo del algarrobo americano, perteneciente al género Prosopis, el cual es un árbol que a menudo presenta espinas, y que además tiene hojas bipinnadas mucho más finas que la Ceratonia siliqua.

¿Para qué sirve?

Básicamente, el algarrobo mediterráneo se ha usado y se usa aún hoy como forraje, para proporcionar sombra, y la pulpa también como comestible. Un uso relativamente reciente es el de trabajarlo como bonsai: como crece lento, es posible conseguir bonsais de algarrobo casi perfectos.

Las semillas no son comestibles. Son muy, muy duras. Pero sí que sirven para una cosa: sembrarlas. Conseguir un árbol así llevará tiempo, pero es una experiencia que nos servirá para aprender cómo crece y cómo cuidarlo.

Por último, la madera es muy dura y resistente, de modo que es apreciada para hacer muebles y trabajos artesanales.

Propiedades del algarrobo

La pulpa es antidiarreica, y saciante y por ello puede servir para perder peso. Además, la garrofina extraída de las semillas se utiliza como emulsionante y espesante.

Variedades de algarrobo

Se distinguen distintas variedades, como estas:

  • Matafelera: con las vainas de color rojo oscuro.
  • Mollar: con el fruto de color rojo-castaño, y con la pulpa blanca y muy abundante.
  • Negrete: con las vainas negras y la pulpa gruesa.
  • Roja: que tiene las vainas pequeñas y la pulpa blanca.

¿Cómo se cuida?

Las hojas de algarrobo son perennes

Imagen – Wikimedia/Daniel Capilla

Realmente, este es un árbol que solo se tiene que cuidar si es joven y/o está en maceta, o si el clima no es el más idóneo. En sus lugares de origen, por ejemplo en la isla de Mallorca, los más bonitos ejemplares son aquellos que están en el suelo, creciendo a su aire, sin que nadie se preocupe por ellos. Ahora bien, es un error pensar que es una especie todo terreno.

Por consiguiente, es importante saber dónde se tiene que poner, cada cuánto regarlo, y qué suelo necesita, entre otros detalles:

Clima

Empezamos por lo que creo que es lo más importante: el clima. El algarrobo puede ser una planta muy fácil de cuidar si las condiciones climáticas son las adecuadas, es decir, si:

  • las cuatro estaciones están diferenciadas,
  • caen un mínimo de 350mm de precipitación al año,
  • hay heladas, pero solo hasta los -7ºC y de forma puntual
  • la temperatura máxima no supera los 45ºC

Ubicación

Exterior siempre, desde que es una semilla. Asimismo, tiene que darle el sol de manera directa, de lo contrario no será capaz de crecer.

Por otro lado, recordemos que tiene unas raíces largas, por lo que es importante que se plante por lo menos a unos diez metros de donde tengamos tuberías.

Tierra y riego

El algarrobo crece lento

Imagen – Wikimedia/Emőke Dénes

Crece en suelos calizos con una buena permeabilidad (es decir, que absorben el agua y la filtran a buen ritmo). Si se tiene en maceta se puede usar sustrato universal siempre que en su composición lleve perlita, como este de aquí.

En cuanto al riego, se hará de manera moderada. Mientras sea joven se regará un par de veces por semana en verano y de vez en cuando el resto del año; pero una vez que esté plantado en el suelo bastará echarle agua ocasionalmente a partir del segundo año.

Abonado

Se puede abonar en primavera y en verano, por ejemplo con abonos orgánicos líquidos, o en polvo. El guano (en venta aquí), el estiércol, el humus de lombriz (en venta aquí), o incluso el compost le servirán para estar más sano.

Plagas

Es muy resistente. El único problema (que realmente no es tal) que he visto que tiene es que, sobre todo en verano, las hormigas pueden usar su tronco y ramas como carreteras.

Enfermedades

Susceptible al ataque de hongos cuando se riega en exceso y/o cuando el suelo no tiene buen drenaje. Las especies que le afectan son las siguientes:

  • Aspidiotus sulphureus
  • Pseudocercospora ceratoniae (Cercospioris del algarrobo)
  • Rosellinia necatrix

Los síntomas más comunes son: pudrición de las raíces, caída de las hojas, aparición de moho blanco en la base del tronco, muerte de ramas. Para prevenirlo, es crucial asegurarse de que el suelo drena bien el agua, y si no es el caso, tomar medidas para que lo haga. Por ejemplo, instalando tuberías de drenaje o creando pendientes.

Y por supuesto, también se ha de evitar regar en exceso.

Multiplicación

El algarrobo se multiplica por semillas en otoño, después de haber cogido sus frutos. Se siembran en una maceta con turba mezclada con un puñado de perlita, y se deja en la intemperie. Germinarán a lo largo de la primavera.

Las algarrobas se siembran en otoño

¿Qué te ha parecido el algarrobo?


El contenido del artículo se adhiere a nuestros principios de ética editorial. Para notificar un error pincha aquí.

2 comentarios, deja el tuyo

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

  1.   Bárbara dijo

    Hola Mónica!!
    Me llamo Bárbara y quiero felicitarte por tu web. Me ha encantado y servido de mucha ayuda,
    Eres súper didáctica y llana. Además del toque personal de hablar en primera persona y desde tu experiencia personal.
    Muchas gracias 🙏🏻
    Un abrazo 🌈
    Bárbara 🎀

    1.    Mónica Sánchez dijo

      Hola Bárbara.

      Muchísimas gracias por tu comentario. Es un gusto saber que van gustando los artículos que se escriben en el blog.
      Si en algún momento tienes alguna duda arborícola, no dudes en consultar.

      Saludos!